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La Coctelera

ENCUENTROS FUGACES QUE NO SE OLVIDAN

 

Carlos Mora V

Vida sin amor, años sin verano. Proverbio sueco

Todos habremos tenido encuentros fugaces en nuestro tránsito por esta dimensión, en muchos lugares distintos en donde nos ha tocado estar, por razones que cada quien sabe el por qué  de ello; muchos,  se dan  en el país natal  , otros, en países lejanos, que se visitan , países  en donde se vive por un cierto tiempo o definitivamente; lo cierto, que aparecen personas que no conocíamos hasta ese entonces y cada una de ella pasan a desempeñar un rol de acuerdo a la apertura que hemos dado en nuestras interrelaciones y dependiendo del rol, de su desempeño  , nos dejan recuerdos muchas veces difíciles de olvidar que afloran de vez en cuando evocando la intensidad del encuentro y lo que ello representó en nuestra vida .

Desde luego, el tiempo en que se disfruta estos encuentros es muy corto, quizás algunas veces  en de horas, se tornan un poco más extensos, hasta días y meses, pero siempre con la convicción de que ello no es duradero, que en cualquier momento el tiempo de  compartir con las personas llegará a su fin .

Al respecto sobre estas experiencias nos  comenta su sentir y visión Natalie Merchant, que estos encuentros, suelen ser episodios muy cortos, causados puramente por el azar e inesperados... Tienen la gracia de ser el primero y el último... su duración es de pocos minutos. En unas ocasiones no les das quizá la importancia que merecen en el momento.... En otras, sabes perfectamente desde el primer instante que será una lástima cuando esa persona desaparezca... O a lo mejor es más tarde cuando realmente se confirman tus sospechas: esa persona que te encantaría seguir conociendo (no importa aquí la edad, el sexo o el lugar) ha llegado, ha aparecido y se ha esfumado... Sin ninguna probabilidad (o muy remota) de retomar el contacto...

 Por tanto, es muy importante estar atento en lo que el encuentro proporciona, en lo que representa, como incide en nuestras emociones, lo que representa, el por qué de su impacto, lo que nos aporta.

Probablemente en ese encuentro aparecen personas que nos aportaran un mensaje nos llama su atención su personalidad, ideas, dones, algo especial que nos ha estimulado el interés en  ello@, que nos detenemos a compartir, aunque puede ser por un momento, pero que nos dejan estímulos interesantes en nuestras emociones que muchas veces nos afecta que el encuentro se termine  por razones que en esa oportunidad no podemos controlar.

Por tanto no debe extrañarnos como indica Natalie si se tiene (mucha) suerte, no obstante, puede ser que en alguna otra circunstancia un@ vuelva a toparse en el camino con esa persona... eso sí, entonces, la magia de lo fugaz e inesperado ya no existirá... ahora será todo lo contrario: sin que muchas veces tu interlocutor@ lo sepa, intentarás asir cada una de sus palabras, en busca de algo abstracto pero reconfortante... dándoles tal vez más importancia de la debida y temiendo en el fondo que ese vaya ser verdaderamente de nuevo el último y fugaz encuentro....

Se quiere dejar constancia que el análisis sobre este tema esta relacionado a esos encuentros espontáneos, que se manifiestan cuando uno menos lo espera y trae como resultados lo que se ha comentado.

 Pero  desde luego, los encuentros fugaces pueden ser utilizados de otra forma, con otros intereses, aun comerciales , por ejemplo encuentros  con visión comercial, lo  aprovechan para ser negocios, especialmente en lo concerniente al amor, tratar de hacer que se conozcan personas y con ello dar la oportunidad  a que se de pueda llevar  a  cabo relaciones formales .

 Por ejemplo, como lo comenta vocero.com.: Los encuentros fugaces  que se preparan para conocerse, en los que se le da unos pocos minutos a dos personas para decidir si quieren verse en el futuro, están siendo promocionados como una alternativa más fresca para las personas que buscan pareja en la Internet..

En el barrio neoyorquino de Williamsburg, en Brooklyn, un evento llamado "La internet acabó con tu sociabilidad" atrae cantidades de personas el primer jueves de cada mes y llena un bar con veinteañeros que lucen sombreros tipo fedora.

Julia Segal, de 25 años, creó el evento con la propuesta de pulir la capacidad de socializar de la gente, que está siendo triturada por las redes sociales como Facebook y los servicios cibernéticos que arreglan citas románticas.

"No digo que sea mejor, pero es más divertido", afirmó Segal. "Tratamos de hacerlo divertido e informal, para que le resulte atractivo a los jóvenes".

El éxito del evento ha sido tal, que se está programando otro similar en Park Slope, otro barrio de Brooklyn.

Una cantidad de agencias que arreglan encuentros están ofreciendo servicios de citas rápidas. Speed Dating Connections, una firma de Manhattan, dice que arregló 10.000 encuentros en los dos últimos años y que muchos de los interesados tenían pretensiones bien específicas.

Speed Dating Connections lidia mayormente con clientes indios y asiáticos. Y ofrece una cantidad de servicios. Sus ejecutivos dicen que usan criterios muy detallados y buscan, por ejemplo, gente con mascotas, de las fuerzas armadas o con aptitudes atléticas.
El propietario de la agencia Jacob Tanur dice que es lógico tratar de satisfacer el gusto del cliente. Por supuesto, en este tipo de actividades, gracias  a los encuentros fugaces  que se organizan, pude ser que a lo largo se llegue a uniones realmente positivas en muchos aspectos, que involucra desde amistad, pareja, negocios.

Definitivamente, debemos estar  como ya señalamos atento  en  nuestro diario vivir y estar preparados para cuando se dan los encuentros fugaces, sobre todo lo que ellos pueden proporcionarnos en pro de nuestro crecimiento, aprendizaje, porque como lo indica su calificativos son fugaces, se dan por corto tiempo y probablemente la oportunidad no vuelva a darse. Así que no lo desperdicie. ...

 

 

CON QUE ENTONCES ADIOS

  

Carlos Mora Vanegas

Solo en la agonía de despedirnos somos capaces de comprender la profundidad de nuestro amor .George Eliot

Mucha veces habremos dicho adios, a la familia, personas conocidas, amigos,companeros de estudio y  por què no,  otras que de alguna forma compartieron afectividad con nosotros.

 No cabe la menor duda y por tanto,  nos habremos sorprendido ,aprendido  en lo que llevamos de vida, lo que esto   ha significado diciendo adios y probamente,  algunos no nos hemos vuelto a ver, enontrar,por que simplemente se despidieron de esta dimensiòn, dejàndonos  contaminadas nuestras emociones que mucha veces se activan por el recuerdo de lo vivido, compartido.

Lo intersante, es estar consciente de lo que representa en su momento el adios, su alcance, lo que significa y ha significado para nostros. Quizàs ,ese  adios generò sufrimiento, emociones muy significativas en nuestra conducta,comportamiento y probablemente,no hemos podido asimilar lo que ello ha originado,todo dependerà, cuanto nos ha representado.

Quizàs,el adios màs fuerte, que màs nos  ha afectado, es aquel vinculado con lo afectivo familiar , con la pareja, amistad y su efecto, dependerà lo que la persona representò .

 No cabe la menor duda, que el alcance del adios, lo que representa, significa,  para una persona, se expone muy bien en la poesia  de Paul Geraldy,que como se sabe fue un Poeta y dramaturgo francés nacido el 6 de marzo de 1885 en Paris.
Hijo del periodista Georges Lefèvre quien había tenido cierto renombre por la traducción de "Romeo y Julieta" en 1890, y de quien heredó su afición por la literatura, tomó el apellido "Géraldy" de su madre, para adoptarlo como seudónimo.
En 1908 publicó los primeros poemas bajo el título de "Les petites âmes", seguidos en 1912 por "Toi et moi", un conjunto de poemas livianos de corte romántico, inspirados por su gran amor, la bella cantante de ópera Germaine Lubin. Su matrimonio terminó en 1926 a raíz del affaire de Germain con el mariscal Philippe Pétain.
Su verdadero valor literario se refiere al teatro, especialmente en las obras "Aimer" en 1921, "Le prélude" en 1938 y "L'homme et l'amour" en 1951. Fue cofundador de Cenáculo 20 con Chaplin y Gershwin en 1920 e hizo parte del Consejo Literario de la Fundación Príncipe Pierre de Mónaco a partir de 1952.
Falleció a la edad de 98 años en  Neuilly-sur-Seine el 10 de marzo de 1983

DESPEDIDA

Conque entonces, adiós. ¿No olvidas nada?
Bueno, vete... Podemos despedirnos.
¿Ya no tenemos nada qué decirnos?
Te dejo, puedes irte...
Aunque no, espera, espera todavía
que pare de llover... Espera un rato.

Y sobre todo, ve bien abrigada,
pues ya sabes el frío que hace allí afuera.
Un abrigo de invierno es lo que habría
que ponerte... ¿De modo que te he devuelto todo?
¿No tengo tuyo nada?
¿Has tomado tus cartas, tu retrato?

Y bien, mírame ahora, amiga mía;
pues que en fin, ya va uno a despedirse.
¡Vaya! No hay que afligirse;
¡vamos!, ¡no hay que llorar, qué tontería!

¡Y qué esfuerzo tan grande
necesitan hacer nuestras cabezas,
para poder imaginar y vernos
otra vez los amantes
aquellos tan rendidos y tan tiernos
que habíamos sido antes!

Nos habíamos las vidas entregado
para siempre, uno al otro, eternamente,
y he aquí que ahora nos las devolvemos,
y tú vas a dejarme y yo voy a dejarte,
y pronto partiremos
cada quien con su nombre, por su lado...
Recomenzar... vagar...
vivir en otra parte...
Por supuesto, al principio sufriremos.
Pero luego vendrá piadoso olvido,
único amigo fiel que nos perdona;
y habrá otra vez en que tú y yo tornaremos
a ser como hemos sido,
entre todas las otras, dos personas.

Así es que vas a entrar a mi pasado.
Y he de verte en la calle desde lejos,
sin cruzar, para hablarte, a la otra acera,
y nos alejaremos distraídos
y pasarás ligera
con trajes para mí desconocidos.
Y estaremos sin vernos largos meses,
y olvidaré el sabor de tus caricias,
y mis amigos te darán noticias
de "aquel amigo tuyo".

Y yo a mi vez, con ansia reprimida
por el mal fingido orgullo,
preguntaré por la que fue mi estrella
y al referirme a ti, que eres mi vida,
a ti, que eras mi fuerza y mi dulzura,
diré: ¿cómo va aquella?

Nuestro gran corazón, ¡qué pequeño era!
Nuestros muchos propósitos, ¡qué pocos!;
y sin embargo, estábamos tan locos
al principio, en aquella primavera.
¡Te acuerdas? ¡La apoteosis! ¡El encanto!
¡Nos amábamos tanto!

¿Y esto era aquel amor? ¡Quién lo creyera!
De modo que nosotros -aún nosotros-,
cuando de amor hablamos
¿somos como los otros?
He aquí el valor que damos
a la frase de amor que nos conmueve.
¡Qué desgracia, Dios mío que seamos
lo mismo que son todos! ¡Cómo llueve!

Tú no puedes salir así lloviendo.
¡Vamos!, quédate, mira, te lo ruego,
ya trataremos de entendernos luego.
Haremos nuevos planes,
y aun cuando el corazón haya cambiado,
quizá revivirá el amor pasado
al encanto de viejos ademanes.
Haremos lo posible;
se portará uno bien. Tú, serás buena,
Y luego... es increíble,
tiene uno sus costumbres; la cadena
llega a veces a ser necesidad.

Siéntate aquí, bien mío:
recordarás junto de mí tu hastío,
y yo cerca de ti mi soledad.